Hydra es una isla del Egeo conocida por su puerto circular y la ausencia de vehículos motorizados, lo que le confiere un ambiente tranquilo y nostálgico. El centro del pueblo se compone de calles empedradas, casas de piedra y mansiones de arquitectura neoclásica que testigos de la prosperidad marítima del siglo XIX. Los visitantes pueden recorrer el malecón, observar los yates y visitar la Catedral de Hydra, un templo ortodoxo con una bella cúpula y un interior decorado con iconos.
Además, la isla ofrece senderismo por colinas que desembocan en vistas panorámicas del mar, y una vida nocturna con bares y tavernas que sirven pescados frescos y raki. Los amantes del arte pueden visitar el Museo de la Isla de Hydra, que alberga exposiciones de artistas locales e internacionales. En los meses de verano, se celebran festivales de música y teatro al aire libre que atraen a público de todo el mundo. También es posible alquilar barcos para explorar las costas vecinas.