Trogir, a solo 27 km al oeste de Split, es un municipio costero que conserva su autenticidad histórica. Su casco antiguo, situado en una isla entre el continiente y la isla de Ciovo, es un laberinto de estrechas calles con palacios venecianos, iglesias y plazas. La Catedral de San Lorenzo, con su fachada de mármol y tallas intrincadas, es el punto culminante. A pesar de su pequeño tamaño, Trogir offer una rica vida cultural, con museos como el Museo de la Ciudad y el Museo de Arte Religioso. Los paseos en barco por la costa cercana permiten descubrir playas escondidas y cuevas. La gastronomía local incluye pescado fresco y platos de la tradición dalmata, servidos en restaurantes con vistas al puerto.
Para los amantes de la naturaleza, las playas de Okrug Gornji y Čiovo, en la isla homónima, están a poca distancia en barco o taxi acuático. Trogir es un destino ideal para un día de relax, combinando historia y mar en un entorno tranquilo.