Glaciar de la Bahía y Hubbard: días de navegación escénica en Alaska
Los días sin puerto suelen ser lo mejor de un crucero por Alaska. Así se aprovechan.
En muchos itinerarios de Alaska, los días más memorables no tienen puerto. El Parque Nacional de la Bahía de los Glaciares (Glacier Bay) y el glaciar Hubbard son días de navegación escénica: el barco reduce la marcha, los naturalistas y guardaparques narran y la cubierta se convierte en el destino.
No son puertos
Conviene ajustar las expectativas, porque no hay nada que reservar en tierra.
- Sin pasarela, sin muelle y sin excursión que comprar.
- El barco entra, se mantiene un rato y vuelve a salir.
- Todo el día gira en torno al glaciar y al paisaje.
- En los días de Glacier Bay, suelen embarcar guardaparques y dan charlas por los altavoces del barco.
Bahía de los Glaciares: guardaparques y glaciares de marea
El Parque Nacional de Glacier Bay es Patrimonio Mundial de la UNESCO con razón: un fiordo profundo flanqueado por glaciares de marea, donde el hielo cae directamente al mar. Solo se permite entrar a un número limitado de barcos cada día, lo que mantiene la experiencia sorprendentemente tranquila.
Lo más destacado suele incluir el glaciar Margerie, una pared de hielo espectacular, además de una parada cerca del glaciar Lamplugh. Los guardaparques señalan la fauna: nutrias marinas, focas, cabras montesas y a veces osos en la orilla.
El desprendimiento de hielo suena como un trueno. Cuando se rompe un bloque, todos en cubierta se quedan en silencio; ten la cámara lista, pero míralo primero con tus ojos.
Glaciar Hubbard: el más grande
El glaciar Hubbard es uno de los glaciares de marea más grandes de Norteamérica y, a diferencia de Glacier Bay, está en aguas abiertas y no en un fiordo abrigado. El capitán se acerca todo lo que el hielo permite y, en un buen día, cuesta creer su escala. Al estar expuesto, el mar puede estar más movido: es un día para abrigarse bien.
Dónde colocarte para las mejores vistas
| Punto de vista | Ventajas | Inconvenientes |
|---|---|---|
| Cubiertas abiertas de proa | La vista clásica de frente | El sitio más frío y ventoso |
| Cubierta perimetral | Te mueves rápido de un lado a otro | Se llena en los momentos clave |
| Tu balcón | Privado, abrigado, con café en mano | Solo un lado del barco |
| Salón panorámico | Caliente, bueno si tienes movilidad reducida | El cristal refleja y empaña |
El barco suele girar despacio para que ambos lados vean el glaciar, así que no te agobies por en qué lado está tu camarote.
Clima, ropa y comodidad
- Espera frío, viento y lluvia incluso en verano, y sobre todo cerca del hielo.
- Lleva capas y una capa impermeable y cortavientos, gorro y guantes.
- Trae prismáticos: la fauna suele estar lejos.
- Las bebidas calientes y las sopas son el clásico consuelo de un día escénico.
Cómo planificar el día escénico
- Mira el programa del día para la charla del guardaparque y la hora prevista de llegada.
- Sube a cubierta antes de que el barco llegue al glaciar, no después.
- Evita reservar un spa o una comida larga que coincida con lo principal.
- Busca un rincón tranquilo en una cubierta exterior baja si las zonas principales se llenan.
Trata un día escénico como un día de navegación con función estelar. Así lo plantea también nuestra guía de los días de navegación: baja el ritmo, mira arriba y estate presente.